Post Digital: textos de los curadores


Post Digital
Umberto Roncoroni

La difusión de las computadoras personales, que comienza a fines de los setentas, es el fenómeno sociocultural más evidente de la “revolución digital”; pero hoy lo digital es parte no sólo de nuestra vida profesional, sino que se expande en todos los ámbitos de la cultura, de la comunicación, de la diversión y de la vida social. Por esto, estamos obligados a mirar el entorno tecnológico desde una perspectiva más compleja, lo que significa, en el ámbito de la creación artística, abandonar la época pionera (caracterizada por la entusiasta y a menudo acrítica experimentación tecnológica), para comenzar una reflexión, necesaria y urgente, sobre la tecnología y su profunda influencia en la cultura posmoderna y sobre las dinámicas y las búsquedas individuales. En este contexto, el Perú es un laboratorio cultural único: son finalmente sus tradiciones históricas y la inteligente valorización de sus “idiosincrasias” los elementos que pueden crear una reacción constructiva a los efectos negativos de la tecno-cultura globalizada. Post Digital presenta al público cuatro propuestas artísticas, diferentes entre sí en contenidos y medios, pero que tienen en común el objetivo de “interiorizar” lo digital para de-construir sus dinámicas, así como las metodologías de trabajo, definibles como una especie de “hibridación” cultural. Según esta lógica, "Cortocircuito analógico digital" cuestiona los mecanismos de la creación en lo analógico y en lo digital, jugando con los elementos naturales y la informática; El "Telar digital" es una investigación que busca una armonía entre la cyber cultura y la tradición andina; "Instante, error y ruido digital" pone en discusión la naturaleza del medio digital de-construyendo sus manifestaciones exactas y predecibles; "El rostro de Dios" propone una simbiosis arquitectónica entre la cultura científica digital (los fractales y la vida artificial) con una realidad, aparentemente ajena, como la del comercio ambulatorio del centro de Lima.



Hacer del cyborg un medio analógico...humano
Silvio de Ferrari Lercari

Girando en los temas relativos de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, es importante reflexionar sobre las ideas del interaction design, es decir aquella disciplina que trata de facilitar y hacer más amigables las relaciones entre el hombre y las máquinas. Me pareció interesante leer una obra del norteamericano Donald Norman "Emotional Design. Lo que queremos y odiamos de nuestros objetos cotidianos”. Lo interesante del texto reside en el tratamiento que la sociedad otorga a la información digital que en apariencia pertenece al terreno de los técnicos y los ingenieros de sistemas. Nosotros recibimos equipos con variedad de pulsantes y en muchos casos es difícil saber cómo los usamos y lo curioso aún porque los estamos usando. Sin darnos cuenta, vivimos entre máquinas que hacen café, lavan ropa y que el sistema de nuestro televisor está gobernado por una pequeña computadora. La ilusión que alimenta esta exposición es acercarnos -a través de los medios virtuales- a una serie de experiencias nuevas sin que propongamos la muerte de la pintura. Si bien algo de esto pueda sonar a "ciencia ficción", imagino que en el futuro las personas que tengan problemas en la vista se podrán dotar de ojos biónicos y con la aplicación de "microchips" subcutáneos podremos tener en nuestro cuerpo un asistente de memoria. No estará lejano el día que los ingenieros deberán dar espacio a los designer, sociólogos, psicólogos, a los expertos en ciencias del comportamiento. ¡Ah¡ Y en cuanto al automóvil con seguridad se llegará a eliminar al conductor y un piloto automático guiará el vehículo en tanto que nosotros estaremos cómodamente sentados, gustaremos el café y las bebidas automatizadas, enviaremos nuestros mail y veremos en el televisor el partido de football. Es un hecho evidente que todos conocemos amigos que viajan en la red, se emocionan y encuentran su pareja y que nuestros hijos pequeños "navegan" y conocen "virtualmente" amigos en los lugares más remotos. Esto último no es imaginación porque sucede. Me imagino ahora la antigua era imperial y la "Pax Romana" de Augusto y en el siglo XIX la "Era Victoriana" en Inglaterra. ¿ Es posible entonces imaginar que estamos iniciando la era del "social touching"?